Este grupo de ciudadanos está compuesto principalmente por residentes que viven cerca del proyecto, que son los más directamente afectados y para quienes es justo que los beneficios económicos del proyecto se les asignen primero a ellos. Este primer círculo de inversores, que tienen acceso prioritario a la inversión, puede ir seguido de un segundo círculo: generalmente está formado por empleados de la empresa que desarrolló el proyecto. Por último, el tercer y último círculo está formado por todos los ciudadanos que desean invertir. El acceso a estos diferentes círculos se realiza de forma escalonada a lo largo de la campaña de recaudación de fondos para dar una ventaja temporal a los residentes locales y (si procede) posteriormente a los empleados u otros ciudadanos.