La capacidad de autofinanciamiento (SFC) es un indicador financiero que mide la capacidad de una empresa para generar recursos internos para financiar su propio desarrollo, inversiones o pagos de deuda, sin necesidad de recurrir a financiación externa (como los préstamos bancarios). Por lo tanto, indica el efectivo que una empresa puede generar después de cubrir sus gastos operativos (incluidos los salarios de los empleados, los pagos a los proveedores y los pagos de impuestos).